¿Quién gana y quién pierde con la reforma de las pensiones de Macron? – Europa – Internacional



La reforma de las pensiones contra la que se convocó este jueves una huelga en Francia sigue en fase de negociación y solo ha desvelado sus líneas maestras, pero permite vislumbrar quiénes serán sus mayores beneficiados y afectados.

Decenas de miles de franceses salieron este jueves a las calles de Francia para rechazar la controvertida reforma del sistema de pensiones impulsada por el presidente Emmanuel Macron, en una jornada de huelga masiva en los ferrocarriles, escuelas, hospitales y refinerías que busca poner al gobierno en la cuerda floja.

Las primeras marchas comenzaron después del mediodía en varias ciudades, incluyendo París, Marsella, Montpellier, Nantes y Lyon con más de 180.000 participantes.

La nueva reforma del sistema de pensiones que prepara Macron es una promesa de campaña que tiene como objetivo eliminar los 42 regímenes especiales que existen actualmente y que otorgan privilegios a ciertas categorías profesionales.

5 de diciembre, huelga general en Francia. ?

En París continúan, a esta hora, las movilizaciones a las que se han sumado todos los servicios públicos.

Hasta 245 manifestaciones convocatadas para hoy en diferentes puntos del país.

Informa desde París @GabNicolai pic.twitter.com/N0kMZGxmGN

— CTXT (@ctxt_es) December 5, 2019

En su lugar se instaurará un sistema único, por puntos, en el que todos los trabajadores gozarán de los mismos derechos a la hora de recibir una pensión una vez que se jubilen. Para el gobierno, se trata de un sistema “más justo y simple”.

Pero los sindicatos temen en cambio que el nuevo sistema atrase la jubilación, actualmente de 62 años, y disminuya el nivel de las pensiones. Macron, que se ha marcado el objetivo de presentar la reforma ante el parlamento a inicios de 2020, dijo el jueves estar “determinado” a llevar a bien su proyecto y anunció que la semana próxima se revelará su “arquitectura general”, ya que hasta ahora se conocen solo las grandes líneas.

Ganadores

Agricultores y comerciantes: la promesa del presidente, Emmanuel Macron, de establecer una pensión mínima de 1.000 euros elevaría la cantidad que perciben los trabajadores de ambos sectores que hayan contribuido con la base de cotización mínima a la largo de su carrera.

La reforma garantiza una pensión mínima de cerca del 85 % del salario mínimo neto, un porcentaje que en la actualidad es del 75 % para los agricultores, cuyas retribuciones son ahora mismo de media 780 euros (para los hombres) y 580 euros (para las mujeres), según el principal sindicato del sector, la FNSEA. Los comerciantes, por su lado, reciben una pensión mínima de 970 euros, por debajo del umbral que establece la reforma.

Mujeres y madres:  El Ministerio de Sanidad calcula que las mujeres cotizan menos o durante menos tiempo que los hombres y perciben una pensión un 38,8 % inferior a la de estos. Elevar el mínimo tendría un impacto directo en ese colectivo. El Ejecutivo prevé además una bonificación del 5 % en la pensión por cada hijo a partir del primero, un derecho que se atribuirá por defecto a la madre a menos que haya un acuerdo previo entre la pareja, y que en la actualidad es del 10 % para cada progenitor, pero solo cuando se han tenido tres hijos o más.

La promesa del presidente, Emmanuel Macron, elevaría la cantidad que perciben trabajadores de ambos sectores que contribuyeron con la base de cotización mínima a la largo de su carrera.

Foto:

Justin Lane / Efe /EPA

Perdedores

Los beneficiarios de regímenes especiales: existen en Francia 42 regímenes diferentes de jubilación, que el Ejecutivo quiere reducir a uno solo, lo que perjudicaría a aquellos con condiciones más ventajosas actualmente.

Los trabajadores de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) o de la entidad del transporte metropolitano de París RATP, principales protagonistas de la huelga, pueden jubilarse a partir de los 52 a 57 años, según las categorías, frente a los 62 años del régimen general.

Trabajadores de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF).

Foto:

Thomas Samson / AFP

La reforma pretende acabar con esos beneficios para establecer un sistema por puntos en el que cada euro cotizado dé los mismos derechos en el momento de la jubilación. El cálculo de su futura pensión será además menos ventajoso: hoy se apoya en los últimos seis meses de salario y en el futuro se quiere que cuenten todos los años cotizados. Los profesores: su pensión actual también se calcula en base al último semestre de trabajo. Para compensar el cambio entre los funcionarios, el Gobierno prevé integrar las primas en el cálculo, algo que actualmente casi no pesa.

Aunque las primas representan de media una cuarta parte de la remuneración de los empleados públicos, esa tasa cae al 10 % en el caso de los profesores, por lo que su sueldo tendría que revalorizarse de forma significativa para que la propuesta del Ejecutivo les compensara.

Huelga general en Francia por reforma pensional.

Foto:

Christophe Petit Tesson / EFE / EPA

Funcionarios de rangos inferiores: los funcionarios de categoría C, la más baja de la administración, se verían penalizados, al igual que los profesores, por la menor incidencia de las primas en sus sueldos, lo que les perjudicaría a la hora de compensar el cálculo de sus pensiones sobre el conjunto de su carrera.

Profesiones liberales: verían aumentada fuertemente su base de cotización, actualmente situada en el 14 %, algo que con el cambio se elevaría a alrededor del doble. Sin embargo, el Gobierno se plantea someter a una cotización más débil, el 12,94 %, a los ingresos de entre 40.000 y 120.000 euros.

REDACCIÓN INTERNACIONAL**Con AFP y EFE



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