¿Qué pasa con las apps de transporte? – Novedades Tecnología – Tecnología



Faltan 7 días para que Uber deje de operar en el país y aún no hay una solución mágica que solucione y regule el servicio de transporte individual mediado por plataformas tecnológicas en Colombia.

En medio de la polémica, expertos en comercio electrónico exponen que esta coyuntura puede ser negativa para los emprendimientos basados en economías colaborativas, que están más cerca de los hábitos de consumo y serían de los mayores promotoras de este tipo de comercio en todos los estratos económicos.

Pero a pesar del ambiente de tensión, siguen llegando aplicaciones de transporte individual al país con la expectativa de que el Estado colombiano les garantice, en el corto plazo, unas reglas de juego claras. Mientras tanto, todas las alternativas de Uber, como Cabify, Didi o Beat, continuan prestando sus servicios.

Nuevas ‘apps’

Tu Orden, una plataforma colombiana de transporte individual libre de inversión extranjera y Sara LT –ideada con el fin de prestar el servicio de transporte exclusivo para mujeres–, están reclutando socios-conductores para fijar su fecha de lanzamiento en un corto periodo de tiempo.

Los de Sara LT son bastante optimistas y creen que habrá una solución pronta al vacío de regulación. “El Ministerio de las TIC y el Gobierno Nacional están debatiendo sobre el asunto, y en el Congreso hay un proyecto de ley pendiente al respecto. Estamos tranquilos”, señaló a EL TIEMPO Carlos Uribe, CEO de la aplicación.

Por su parte, Tu orden tiene la visión centrada en ingresar al mercad con Tu Transporte, esperando que el Gobierno encuentre alternativas en relación con las reglas ya establecidas por el Ministerio de Transporte, como las pólizas civiles contractuales y extracontractuales, el Soat para servicio público y el licenciamiento especial para conductores.

Sin embargo, son enfáticos en que buscarán brindarles a todos sus socios-conductores “las condiciones óptimas para que puedan trabajar”: vigilarán el pago de la seguridad social, ofrecerán tasas justas para todos los inscritos a la plataforma y, además, realizarán alianzas con el fin de comprar vehículos que cumplan con las condiciones de seguridad necesarias.

De igual manera, aseguran que centrarán todo lo recibido en inversiones únicamente en el país, como fomento de la economía. Además, a diferencia de otras plataformas que piden una comisión mucho menos, para que sus socios conductores puedan tener la oportunidad de comprar su carro propio y tener todas las garantías propias de un servicio que ellos llaman de lujo.

Este emprendimiento inicio como una plataforma de domicilios, en la cual tenían contratados por nómina a sus trabajadores, sin embargo, dieron el salto a la economía colaborativa entendiendo su importancia. Hasta el momento, ya tienen inscritos en su plataforma 2.500 socios conductores y para el 28 de enero de este año, tienen planeado iniciar operaciones.

 Estamos dispuestos a contarle nuestra experiencia al Congreso y ayudarle a comprender su importancia; son el futuro, nosotros creemos en ellas

Gabriel Calderón, gerente de la aplicación, afirmó: “Las economías colaborativas son muy importantes, y estamos dispuestos a contarle nuestra experiencia al Congreso y ayudarle a comprender su importancia; son el futuro, nosotros creemos en ellas”.

‘No hay seguridad jurídica’

María Fernanda Quiñones, presidenta de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), es una de las principales críticas y cree que la obligación del Estado es brindar estabilidad a los inversionistas y no un limbo jurídico que afecte a las plataformas que actualmente están en el país.

“Lo que buscan las empresas es tener estabilidad jurídica (…); evidentemente, no tener claras las condiciones en virtud de las cuales se define hacer o no hacer una inversión las aleja”, indicó.

Respecto a la posibilidad de encontrar soluciones para evitar que otras plataformas sigan saliendo del país, Quiñones dice que se deben dejar temas concretos para discutir con fechas establecidas, y contar con todos los actores involucrados. Allí, discutir sobre la naturaleza del servicio, la creación de una nueva categoría y las tarifas.

También es enfática en que el comercio electrónico está basado solo en el 8 por ciento de la población, por lo tanto, añade también que “si sacan las economías colaborativas, sería terrible porque estas son los que hacen posible que el comercio electrónico empiece a bajar a todos los estratos de la sociedad (…); hoy, en cualquier casa piden domicilios por plataformas o piden transporte a través de aplicaciones”.

Hace una semana hubo una reunión entre los actores involucrados; taxis blancos, taxis amarillos, aplicaciones, Ministerio de Transporte, la Supertransporte, gremios y el alto consejero para la Transformación Digital; allí se socializaron las diferentes posturas de cada uno de ellos.

Este tipo de reuniones, según Quiñones, ayudan a que empiecen a darse cuenta de que regular no siempre es la solución, que este tipo de modelos de negocios son dinámicos y que una mala decisión sería contraria a la innovación. “Hay que dar seguridad jurídica”. Por ahora, se seguirá a la espera de alguna solución, no solo centra

Uber insiste en solución

Con correos electrónicos e historias de vida, Uber sigue recordando a sus usuarios que no hay una solución para esta aplicación. El 17 de enero, representantes de la app asistieron a una reunión con el Ministerio de Transporte y otros sectores participantes.

pero fuentes aseguraron a EL TIEMPO que el Gobierno se mantiene firme en el apoyo de una solución por vía legislativa que se basa en un proyecto de ley en curso en el Congreso. Al tiempo, este mes, Uber fue demandado ante la Fiscalía por el abogado de Taxis Libres, acusado de fraude a orden judicial.

JUAN DAVID MORALES PINZÓNREDACCIÓN TECNÓSFERA@Juandamo07

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