Presunto asesino de caleña sería extraditado desde Perú – Cali – Colombia



Rodríguez Pacheco es señalado por la Fiscalía General de la Nación como el presunto responsable de la muerte de Támara Rivera Widgewa, su compañera sentimental y quien habría terminado la relación de pareja con el implicado debido a los celos que él sufría.

Según el ente investigador y acusador, la mujer, de 18 años de edad, fue encontrada muerta en su lugar de residencia, ubicada en el barrio Nápoles de Cali. Rivera presentaba un golpe en su cabeza además de señales alrededor de su cuello por lo que las autoridades presumen que fue asfixiada.

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Las investigaciones de la Fiscalía y la Policía Nacional permitieron establecer cómo después de los hechos por los que se inició la investigación el implicado viajó del Valle del Cauca a Bucaramanga donde tiene algunos familiares; pocos días después se trasladó a Bogotá y casi de inmediato emprendió un nuevo recorrido, esta vez hacia Perú.

Las pruebas que indicaban que el implicado había salido del territorio nacional hacia el sur del continente, le permitieron a la Fiscalía General y la Policía Nacional conseguir una circular roja para ampliar el radio de acción y detener al implicado, contra quien pesa una orden de captura emitida por el juez 27 penal municipal de Cali.

La búsqueda internacional dio frutos en enero de 2019. Las autoridades del Perú se percataron de la presencia de Rodríguez en la ciudad de Monsefú, en el norte de ese país. Esta no era la primera vez que el implicado pisaba el territorio peruano, ni protagonizaba una acción violenta contra su expareja.

A mediados del año pasado el hombre había sido detenido allí mismo, en Monsefú, tras sostener una riña con su compañera sentimental, hecho que lo mantuvo detenido en una estación de Policía.

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Por hechos similares la madre de Támara Rivera había denunciado a Rodriguez en dos oportunidades. En ese momento la mujer argumentó, además del maltrato físico, amenazas de muerte en contra de su hija.

El material que fue entregado a las distintas autoridades contaba con un álbum de fotografías de varios tatuajes que el implicado tenía, entre ellos, uno en un brazo. Característica que fue clave a la hora de identificar al presunto homicida, y quien hoy está en poder de las autoridades peruanas, y a la espera de su extradición a Colombia para que responda por los hechos por los que está siendo judicializado.

CALI